miércoles, 19 de enero de 2022

Cuando duele más de un sitio a la vez

Una paciente llegó a mi consulta aquejada de dolor cervical que se irradiaba a su brazo derecho y que le dejaba "dormidos" los dedos anulares y meñique.

Además le dolía la cabeza como si le presionaran la frente y las sienes.

Por otra parte estaba estreñida y no descansaba bien (se levantaba muy cansada por las mañanas, independientemente de las horas que durmiese).

Para terminar, me contaba que le dolía mucho la zona lumbar y se le irradiaba hacia la nalga y el muslo derecho por detrás.

Un osteópata se enfrenta continuamente a pacientes polisintomáticos que son tratados "a trozos" por otros terapeutas y/o médicos (si les tratan la zona cervical no les tratan al mismo tiempo la zona lumbar) o con medicamentos que pretenden acallar el síntoma "dolor" o "inflamación sin pretender averiguar de donde vienen o porque se han producido.

Nosotros, los osteópatas, tenemos en cuenta además los signos vegetativos que describe la paciente, como son la falta de descanso o el estreñimiento.

En cualquier caso, tenemos en cuenta todos los síntomas, exploraremos al paciente y elaboraremos una "hipótesis" de cadena lesional comenzando a tener en cuenta como origen las primeras hipomovilidades por donde empezó todo, o lo que es lo mismo las zonas en las que aparecieron las primeras pérdidas de movilidad o funcionalidad y que provocaron que el cuerpo fuera compensando, en otras zonas del cuerpo, hacia arriba o hacia abajo para poder seguir sobreviviendo.

Esta paciente presentaba a la exploración una aparente "dismetría" pudiendo haber una "supuesta" pierna corta derecha, una hipomovilidad, una disfunción del sacro en torsión a la izquierda sobre el eje derecho, TID, es decir, su piramidal derecho estaba muy acortado.

Estos dos aspectos justificaban mediante una cadena ascendente que, a través de la tensión de la duramadre (que no es elástica sino inextensible) compensara a nivel del occipucio a la derecha (Leyes de Martindale y Fryette).

A nivel craneal existía un cierre del agujero rasgado posterior derecho (hecho que dificultaba el drenaje venoso de la circulación craneal y justificaba en parte las cefaleas tensionales).

Todo esto se agravaba ante el hecho del estado simpaticotónico vegetativo, puedes leer más sobre la simpaticotonía AQUÍ, predominante en el paciente. Esto quiere decir lo siguiente:

La paciente estaba la mayor parte del día y de la noche en estado de "alerta", lo que activa a sus sistema nervioso simpático y provoca que:

- Apriete los dientes (el bruxismo aumente la presión en las suturas y membranas craneales).
- Respire de forma agitada y superficial (acorta la amplitud diafragmática y el tendón central, bloqueando la zona dorsal alta - D3, D6- y baja - D12, D4-).
- Dificulte el funcionamiento correcto visceral (plexo solar) y de ahí, en parte, el estreñimiento.
- Aumente el estado "vigil" (el sueño no es reparador).
- Etc...

Nuestro objetivo era, entonces, en una primera sesión corregir las disfunciones primarias y dejar varias semanas para la autocuración (Ley de Still).

Por ello, trabajé con mi paciente a nivel de la pelvis (conversión de la torsión del sacro, bombeo del psoas, músculo-energia del piramidal, técnicas de apertura de la válvula ileo-cecal, neuromuscular en isquiotibiales y masa sacro-lumbar a la derecha...).

Manipulé dorsales altas y medias, trabajamos su diafragma, toda la cadena antero-interna de cervicales y miembro superior derecho.

Y, por supuesto, en la misma sesión trabajamos a nivel craneal, suboccipitales, maseteros y toda la osteopatía craneal necesaria para corregir las disfunciones encontradas y con técnicas globales la simpaticotonía.

Durante el tratamiento intento siempre dar herramientas para el manejo de la vida diaria en cuanto a gestión y coherencia de su fisiología, sobre todo en lo que concierne a bajar el tono de alerta.

La paciente evolucionó favorablemente y, al cabo de unos días mejoraba de la sintomatología periférica en MS y MI. Siendo esta mejoría extensiva en sesiones posteriores hasta que presentó en dos-tres sesiones una desaparición casi completa de su sintomatología.





             PLANTILLAS PROPIOCEPTIVAS

Las plantillas posturales de tipo exteroceptivas se caracterizan por producir pequeños estímulos de presión en la planta del pie, que al actuar de forma precisa sobre los baropresores dérmicos, que son seleccionados y predeterminados sobre las zonas somatotópicas sistematizadas concretamente en su superficie.

Con su acción y gracias a reflejos posturales condicionan cambios posicionales globales sobre el eje vertical corporal y consecutivamente sobre el plano transverso y horizontal. El cambio se produce en permanencia mientras dura el estímulo y si éste se prolonga en el tiempo, la tendencia es a reprogramar el esquema corporal, integrando los nuevos cambios y colaborando de forma clara a mejorar o solucionar diversas patologías posturales y sus aspectos álgico-inflamatorios ligados al componente mecánico de las mismas.

Es evidente que en todo ello participa el sistema nervioso, que a través de sus vías extrapiramidales y sus centros integradores a nivel subcortical y cortical, procesan dicha información plantar y modifican la postura con sus respuestas mediante eferencias musculares ligadas al reflejo antigravitatorio y las oscilaciones del sistema tónico postural con regulación cerebelosa.

Sus aplicaciones abren un nuevo horizonte terapeútico para el tratamiento y profilaxis de múltiples problemas

                                                                                                 

Vendaje Neuromuscular


Fue inventado en Japón en la década de los 70 por Komp, aunque el que desarrollo y perfecciono la técnica fue el Dr. Kenzo. Al inicio los principales usuarios del kinesiotape fueron ortopedas, quiroprácticos y acupuntores japoneses. En las olimpiadas del 2008 es cuando surge el bum de estos vendajes al aparecer un gran número de deportistas compitiendo con ellos.

Es un vendaje con base de algodón ( por lo que es altamente transpirable y menos agresivo con la piel), spandex (fibras elásticas) y un adhesivo acrílico de uso médico y totalmente exento de látex. En mi experiencia profesional solo recuerdo dos casos en los que el vendaje dio reacción al paciente (simple eritema), resolviéndose tras la retirada del mismo.

La principal diferencia que existe entre este tipo de vendaje y los taping radica en la facilidad de movimiento que permite el vendaje neuromuscular, mejorando la movilidad articular y la propiocepcion de la articulación.

Los efectos que produce el vendaje se realiza en tres niveles:
  • A nivel circulatorio, ya que aumenta el espacio subepidérmico mejorando la irrigación sanguínea y la evacuación de sustancias nociceptivas ( que generan dolor), por lo que como efecto secundario a la sanguínea se produce un importante efecto analgésico.
  • A nivel neuroreflejo, ya que igual que somos capaces de generar una respuesta en el esclerotoma de un segmento vertebral al manipular este, se puede hacer el efecto contrario.
  • A nivel del tono muscular, que para mí es el más importante, podemos subir o bajar en tono dependiendo de la tensión y de la dirección que le apliquemos al vendaje. Como efecto secundario a esto somos capaces de modificar la biomecánica de las articulaciones. Por lo que es una herramienta muy útil a la hora de resolver desequilibrios que encontramos en la exploración de nuestros pacientes.
El funcionamiento de este vendaje depende, como ya hemos mencionado antes, de la tensión que se le aplique, así como de la dirección. Como lo que somos capaces de aumentar el tono de una musculatura que se encuentra deficitaria, o disminuirlo en un musculo que tenga el tono exacerbado. Por lo que como he comentado hay que conocer muy bien la anatomía del paciente y la técnica para obtener buenos resultados.

Cuando realizas el curso de iniciación de este tipo de vendajes el profesor comenta que sirve para casi todo, cosa que no dudo, pero yo solo voy a comentar mi experiencia personal.

En la clínica diaria la mayoría de problemas que nos encontramos son desequilibrios debido a la morfología del paciente, estilo de vida, adaptaciones que ha realizando su cuerpo para seguir funcionando, etc. Detrás de este desequilibrio siempre existe una diferencia de tonos, pues produce alteraciones de la postura. Por ejemplo, una alteración muy común es el desequilibrio de la cintura escapular provocada por un aumento de tono de pectoral menor, y un descenso del tono de la musculatura que se inserta en la cara posterior de la escápula. Originando una anterioridad de la cabeza del húmero, que provoca tensión del plexo braquial( nervios que se originan en el cuello y llegan a la mano), y en el trapecio; originando dolor de cuello y en muchas ocasiones de cabeza. Por lo que modificando la tensión de la musculatura del hombro con el VNM, somos capaces de mejorar la postura del hombro y secundariamente dolores de cuello y cabeza.

Esto esta explicado a groso modo, y simplificado al máximo, pero es extrapolable a casi cualquier articulación de nuestro cuerpo: tobillo, rodilla, columna, etc,etc.

El kinesiotaping, aunque para mi es una herramienta muy buena, por si sola se queda corta, acompañada en el tratamiento por otras técnicas (osteopatía, miofascial, RPG, etc.), los resultados pueden ser bastante satisfactorios.

Simpaticotonía

Si tienes contracturas en el cuello, mareos y dolor de cabeza, aprietas los dientes durmiendo o incluso de día, duermes mal, te levantas cansado y tienes trastornos digestivos como por ejemplo estreñimiento... estás en simpaticotonía.

El término SIMPATICOTONÍA significa encontrarse en un estado neurovegetativo concreto donde tu sistema nervioso involuntario está en permanente alerta,como su tuviera que atacar, huir o quedarse paralizado...... y debe tener un motivo importante para ello.

En nuestro sistema nervioso existen dos partes bien diferenciadas  para el control voluntario y el control involuntario de nuestras acciones.El estado de alerta se desencadena involuntariamente por una glándula que está en el centro de nuestro cerebro que se llama hipófisis.  Es allí donde se mezclan todos los estímulos que vienen desde fuera (los olores, las imágenes, los sonidos, la temperatura, etc...),con la información que viene desde dentro (a qué nos recuerda un olor en concreto,si tenemos un dolor, comida en el estómago, etc...).  Todo ello lo mezclamos en ese "disco duro"llamado hipófisis donde se contrastará con datos asociados a ese estímulo que tengamos en la memoria, o del cortex límbico (cerebro emocional).
 
Una vez que tenemos toda esa información en el disco duro de nuestro cerebro reptiliano, responderemos siempre de forma automática según considere nuestra hipófisis que debe actuar para sobrevivir en ese momento. Es decir, si estamos ante una situación que requiera "atacar", "huir" o "paralizarnos"   activaremos el sistema nervioso simpático, o bien si ya ha pasado ese momento o pico de "alerta"  nos recuperamos después activando al sistema nervioso parasimpático que nos ayudaría a recobrar la normalidad (bajando la frecuencia cardíaca, suavizando el ritmo respiratorio, entrando a un sueño reparador, etc...)

Todo esto sería saludable si se mantuviera durante un tiempo limitado,o siendo proporcional al estimulo que lo provoca.  Y, por supuesto, sería deseable que la vuelta a la normalidad  no dejara "secuelas" tanto de una hiperestimulación del sistema que nos puso alerta como del que compensó esta situación. Al cuerpo no le es "gratuito" estar en estado de liberación o gasto de energía permanentemente.

Pero.....cuando el día a día es estresante o bien hemos sufrido algún impacto importante (ya sea de índole física, química o emocional) estamos pagando un precio por ello....

He aquí la simpaticotonía. Esta se produce cuando aquellas funciones necesarias para hacernos sobrevivir en caso de peligro se ha mantenido demasiado en el tiempo o se han disparado. Es decir, mantenemos durante horas los músculos en tensión, no podemos permitirnos "bajar" la guardia, apretamos los dientes de noche y/o de día, no tenemos un descanso reparador, etc...

Este estado nos oxida, nos envejece, nos inmunodeprime y nos produce muchos síntomas (todos relacionados entre sí) que nos condiciona mucho hasta ir perdiendo calidad de vida.

Por contra, el sistema nervioso parasimpático hará continuos intentos de "equilibrar" el sistema, dejando a su vez también evidentes síntomas como "bajonas" a nivel anímico, cansancio, sueño, agotamiento, inflamaciones, vaivenes en la digestión (alterancia entre diarrea y estreñimiento),etc.

Si realmente encontráramos el motivo por el  que nuestro sistema nervioso autónomo está disparado o alerta ya no tendría sentido el mantenernos así. Por ejemplo, si vamos andando por el campo y se moviera un matorral sería necesario ponernos en tensión por si aparece una serpiente o algún animal que nos atacara poder salir corriendo, pero.....qué ocurre cuando por fin descubrimos que lo que ha zarandeado las ramas ha sido un simple conejito? De forma automática nuestros hombros bajaran, se relajarán los músculos de nuestras extremidades, bajarán nuestras pulsaciones,etc. Es decir, saber que ocurre, ser consciente de lo que ocurre, es el camino hacia la curación de la simpaticotonía.


¿Qué hace la Osteopatía en la Simpaticotonía?

La Osteopatía ayuda a recuperar  movilidad en cualquier tejido del cuerpo, óseo, muscular, fascial, visceral, membranoso,vascular, etc. A través de técnicas craneales conseguimos normalizar tensiones en membranas como la duramadre. Uno de los pliegues de la duramadre , dentro del cráneo, se llama la tienda del cerebelo, debajo de la cual se encuentra la hipófisis.

Es posible facilitar desde las técnicas osteopáticas, el aporte sanguíneo de la glándula hipófisis y conseguir que ésta funcione lo más correctamente posible.

Además de normalizar con técnicas manipulativas o no (fasciales, viscerales, neuromusculares,etc) cualquier hipomovilidad  que produzca o  intervenga  en el mantenimiento de los síntomas (por ejemplo técnicas para relajar la musculatura masticadora acortada por el bruxismo que repercute en la movilidad membranosa craneal).


Así es mucho más fácil lograr una "eutonía" o equilibrio entre el sistema nervioso simpático y parasimpático.

En una sesión de  Osteopatía  ayudaremos a que todo el conjunto de síntomas que a priori no tenían relación entre sí (insomnio o sueño no reparador, estreñimiento, bruxismo, dolores musculares, malas digestiones, etc...) mejoren o incluso desaparezcan sin necesidad de fármacos, y sin técnicas bruscas.


Sería recomendable en algunos casos, para ser completamente resolutivos en esta patología, el trabajo en equipo o multidisciplinar con otras áreas o disciplinas terapéuticas cuyo objetivo sea también el enfoque de todos los síntomas que aparecen en una simpaticonía desde una visión holística y que fomente, como hace la Osteopatía los mecanismos de autocuración del cuerpo.

OSTEOPATÍA



¿Que es la Osteopatía?
La osteopatía es una terapia natural manual. Terapia holistica e integral. Es un arte cuyo objetivo es reequilibrar los distintos sistemas del cuerpo humano, la normalización de los fluidos y de las diversas estructuras (articulaciones, músculos, órganos…) del cuerpo y la mente.
La ostepatía parte del concepto de ser humano como ser único, formado por un cuerpo físico y un cuerpo mental, inseparables en la salud y en la enfermedad, por ello, la osteopatía realiza un abordaje integral del sujeto, interesándose no solo por la enfermedad o los síntomas motivo de consulta, sino por el verdadero origen de ese trastorno.
El objetivo de la osteopatía es armonizar al individuo, teniendo presente que toda alteración de la estructura corporal repercute sobre la función de dichas estructuras, dando lugar a síntomas (dolor, falta de movimiento, estrés, cansancio…).
Los síntomas son la señal de alarma de nuestro organismo, es una llamada de atención sobre algo que no funciona bien, son mensajes que nos envía nuestro cuerpo para que busquemos una solución para aquello que no marcha bien.

¿Cómo es una sesión de osteopatía?

La sesión de osteopatía es siempre individual, en la que se establece un dialogo entre las manos del terapeuta y los tejidos del paciente. Consta de un primer tiempo evaluativo y un segundo tiempo terapéutico. En la primer parte el terapeuta se interesara por el estado de salud general y realizara una serie de test y palpaciones manuales para identificar las estructuras que han sufrido perdida de movimiento o estrés mecánico. Una vez identificadas dichas estructuras se aplicaran las técnicas manuales pertinentes para normalizar la función y eliminar los síntomas del paciente.

¿Qué técnicas aplica la osteopatía?

Las técnicas de elección varían en función de las características del paciente (edad, sexo, enfermedades asociadas…) y la naturaleza de la lesión (estructural, visceral, craneal, miofascial…). La batería de técnicas incluye manipulaciones de alta velocidad, movilizaciones lentas, técnicas de tejidos blandos, técnicas miofasciales...
La aplicación de las técnicas se hará respetando el límite del dolor del paciente.
Las sesiones de osteopatía son un impulso para nuestro cuerpo en el sentido de la curación y seguido de un tiempo de descanso (una semana mínimo) para que el paciente se adapte y participe en el proceso de curación, sin sobre estimular los tejidos en disfunción.

Historia de la osteopatía

La Osteopatía nació de la mano de Andrew Taylor Still (1829-1917), médico norteamericano, que descontento con las tendencias de la medicina de entonces, e impotente ante la posibilidad de aliviar a los enfermos, desarrolla un conjunto de técnicas de manipulación a las cuales llamó "Osteopatía"; que constituyen la base de todas las maniobras utilizadas actualmente. Recogió las prácticas de los Antiguos "ajustadores de huesos", y las incorporó a la época de la ciencia, formando terapeutas y fundando escuelas en las que se estudia en profundidad la anatomía y la fisiología; así como la biomecánica articular. Los principios en los que basó su formación están aun vigentes, son los siguientes:
  • La estructura gobierna la función, existe una estrecha relación entre ambas, piense en un pie plano produce alteraciones en la marcha del sujeto, o un intestino vago produce estreñimiento, una artrosis cervical produce dolor, mareos…siempre una estructura alteradas modifica la función fisiológica.
  • La unidad del cuerpo, en nuestro cuerpo todo esta relacionado, los tejidos tienen continuidad de distal a proximal y de profundo a superficial. Piense ahora en un pie que duele al andar, el cuerpo se organiza para cambiar el apoyo, disminuir el paso…para compensar, evitando que duela este segmento y apareciendo muchas veces dolor en el otro miembro por la sobre carga.
  • La autocuración, nuestro cuerpo dispone en si mismo de los medios necesarios para eliminar o combatir la enfermedad (sistema neurovegetativo e inmunológico) a condición de que estos medios estén libres para actuar. Si existe trastorno circulatorio o metabólico que impide la nutrición normal de los tejidos estos serán más susceptibles de enfermar y el cuerpo no podrá defenderse.
  • La ley de la arteria, para Still la alimentación celular era la base de la salud, si los tejidos no reciben el aporte sanguíneo necesario, se modifica el metabolismo celular y se fragilizan los tejidos, siendo mas débiles ante agentes internos y externos. Un ejemplo claro es un infarto de miocardio, al corazón no le llega sangre y parte de sus células mueren, dejando de realizar su función.

¿Quién puede beneficiarse de la osteopatía?

La osteopatía no tiene limite de edad en su aplicación, desde el bebe al anciano se pueden mejorar mediante la aplicación de tratamientos específicos en función de sus necesidades. El hecho de aplicar técnicas manuales en las que el terapeuta esta en constante comunicación con el cuerpo del paciente hace posible que la edad no suponga un factor excluyente.

¿Cuándo acudir al osteopata?

Es el momento de acudir al osteopata cuando presentemos cualquiera de estas lesiones o síntomas relacionado con ellas:
  • lesiones de espalda (cervicales, lumbares, pinzamientos, hernias, contracturas).
  • lesiones deportivas (esguinces, luxaciones, sobrecargas muscular)
  • patología músculo esquelética (artrosis, artritis, fibromialgia, osteoporosis)
  • alteraciones vasculares (varices, piernas cansadas) y linfáticas.
  • trastornos gastrointestinales (estreñimiento, aerofagia, hemorroides, hernia hiato)
  • trastornos esfera cráneo cervical (cefaleas, migrañas, vértigos, mareos)
  • alteraciones craneales del bebe (plagiocefalia, tortícolis)
  • patología mandibular (bloqueo mandibular, chasquido, dolor, bruxismo)
  • estrés y ansiedad.

viernes, 25 de septiembre de 2020

El sistema nervioso y sus meninges también se mueven

Nuestro sistema nervioso está envuelto por una funda que se llama meninge y que necesita deslizarse bien para que su funcionamiento sea correcto.
Si las meninges se mueven bien ,el sistema nervioso , a nivel central y periférico (los nervios de brazos y piernas) funcionará de una manera mucho más saludable!
Gracias a este tipo de movilizaciones neuromeníngeas (tales como como el ejercicio del vídeo) se pueden experimentar cambios que se traducirán en mejores sensaciones si hay dolor, hormigueos, falta de fuerza, etc.. síntomas que pueden estar asociados, en algunos casos, a esa hipomovilidad de las meninges.

Necesitamos a nuestro sistema nervioso en las mejores condiciones para adaptarnos a cualquier situación, ayudémosle movilizándolo.

Para ver cómo hacerlo aquí:

lunes, 21 de septiembre de 2020

DESCRIPCIÓN DE POSICIONES BÁSICAS PARA EL TRABAJO CORPORAL

En el mensaje anterior os hablé de cómo elongar la columna vertebral y respirar para liberar el diafragma entre otros beneficios.

Verdaderamente creo que esa es la base principal de cualquier trabajo corporal, aunque según los ejercicios que seleccionemos en cada sesión de trabajo, nos centremos más en una determinada región corporal u otra. 

Sea cual sea esa región corporal sobre la que nos enfoquemos, lo cierto y verdad es que podremos obtener beneficios generales para nuestra propia salud y bienestar, sólo con el trabajo de autoelongación y respiración en las posiciones básicas.

BENEFICIOS DEL EJERCICIO FÍSICO Y RESPIRACIÓN:

  • Fortalecer y tonificar músculos del abdomen y de la columna vertebral, así como otros grupos musculares de miembros superiores e inferiores en función de los ejercicios elegidos.
  • Flexibilizar las estructuras ligamentarias y tendinosas de las distintas articulaciones que pongamos en movimiento.
  • Mejora de la conciencia corporal y postural.
  • Mejoraremos el retorno venoso, así como la expulsión de toxinas y desechos porque movilizamos la linfa.
  • Descargaremos la mente de todo tipo de pensamientos, preocupaciones, estrés… y relajaremos el cuerpo físico.
  • Nos llenaremos de energía y fuerza.

CÓMO EMPEZAR:

Elige el momento del día más adecuado para ti; éste puede ser, por la mañana para ponerte las pilas, o al final de la jornada para descargarte de tensiones.

Busca en tu casa un lugar tranquilo y con suficiente espacio para tumbarte, y si te gusta, elige una música suave de fondo que te ayude a concentrarte y relajarte.

Coloca en el suelo una colchoneta (esto sería lo ideal) o una manta para aislarte del frío del suelo (trata que el aislante quede firme y no se deslice durante el ejercicio) 

Hay que tener a mano un cojín finito, una banda elástica para estiramientos (si no tenéis podéis usar el cinturón de un albornoz por ejemplo o algo similar), y alguna pelota del tamaño de las de tenis (si no tenéis puede servir un par de calcetines hechos una bola).

La ropa debe ser cómoda, que no oprima.

Es muy importante sentir nuestro cuerpo antes de empezar la sesión y al final del trabajo para poder apreciar los cambios que se vayan dando en nosotros tras el trabajo que realicemos.

POSICIONES BÁSICAS: 

Son las que debemos de controlar y tomar conciencia de ellas,  antes, durante y al terminar el ejercicio.

TUMBADO EN POSICIÓN SUPINA:

Con los pies apoyados en el suelo (rodillas flexionadas) y separadas a la anchura de las caderas, de modo que éstas queden alineadas con las rodillas y con los tobillos, bajaremos lentamente la espalda desde el sacro, vértebra a vértebra, contactando toda la columna con el suelo hasta llegar a la cabeza. Ésta, la apoyaremos de forma que la zona cervical la podamos mantener libre de tensión. Si fuera necesario podéis colocar un alza bajo la cabeza. 

Desde esta posición se inicia el trabajo de elongación de la columna que ya os describí en el mensaje anterior y al mismo tiempo, el trabajo de respiración de expansión torácica a modo de inflar un globo, al mismo tiempo que mantenéis largo vuestro abdomen.


SENTADO EN UNA SILLA: 

Los pies seguirán bien adaptados a la superficie del suelo, mirando al frente, separados entre sí como poco a la anchura de las caderas y manteniendo los tobillos alineados con las rodillas, de modo que las piernas queden perpendiculares al suelo.

El apoyo en la silla deberá recaer sobre los isquiones, y desde ellos, buscar el enderezamiento de la columna (como si ésta fuera un muelle) hasta llegar a la cabeza. 

Mantén la elongación como si quisieras hacerte más alto por la coronilla, buscando siempre una ligera inclinación del tronco hacia delante respecto a la pelvis. Añadir en esta posición el trabajo respiratorio aprendido ya.

BIPEDESTACIÓN: 

Los pies separados a la anchura de las caderas mirando al frente, buscando el apoyo del dedo gordo, el dedo pequeño y el centro del talón. El peso debe quedar bien repartido entre tus dos pies, y entre la punta y el talón.

Las rodillas se mantendrán ligeramente flexionadas (desbloqueadas) de modo que no estén en completa extensión. Si te miras de perfil a un espejo, debes comprobar que tu cadera esté alineada con el hueso más prominente de tu parte lateral del tobillo (justo encima). 

Desde ahí fijarás la pelvis en una posición neutra, desde dónde iniciarás la elongación de la columna y el tronco, traccionando del sacro hacia abajo, y respetando las curvas fisiológicas de la columna vertebral, hasta crecer por la coronilla, manteniendo la mirada horizontal.

Siempre, en cada posición base los hombros deben quedar traccionados hacia fuera y hacia abajo (alejándose de las orejas y desrotándose hacia atrás).

Tengamos paciencia, aunque nuestra técnica no sea del todo correcta, todo llegará, pero recuerda siempre durante los ejercicios NO bloquear la respiración, porque retener aire congestiona el cuerpo y el cerebro, y nos limita los movimientos.

CUIDAROS HOY Y SIEMPRE
UN ABRAZO ENORME
​​​​​
MARTA BOSQUE HERRERA
​​​​​Osteópata y Fisioterapeuta 1313