sábado, 4 de abril de 2020

“NUESTRA POSTURA ES EL REFLEJO DEL ALMA”

TU CUERPO HABLA DE CÓMO TE SIENTES: ESTÍRATE EN CASA CADA DÍA. 

El cuerpo y la mente están tan conectados, que nuestros gestos y postura, revelan gran parte de nuestro mundo interior.

Por esto, y porque amo profundamente mi profesión, y porque he visto cambios verdaderamente espectaculares, llevo 20 años dedicados al trabajo postural con muchos de mis pacientes entre otras cosas.

Vivimos tiempos de cambio, tiempos de agitación e incertidumbre, con un efecto y significado particular para cada uno de nosotros; la situación nos ha forzado a volver a nuestro interior.
Como los planos físicos y psíquicos van de la mano, lo que sentimos y pensamos en estos momentos que vive el mundo, de alguna manera determinará también nuestra estructura externa: LA POSTURA Y LA FORMA FÍSICA.
La musculatura se tensa y adapta posturas de emergencia, de ataque o defensa, en función de lo que vivimos y de cómo nos sentimos  
De modo que, será beneficioso para todos nosotros liberar el alma de tensiones, preocupaciones y esto repercutirá también en la liberación de las tensiones que acumula nuestro cuerpo físico como estructura y soporte. Esto, que es fácil de entender para todos, también se puede explicar en el sentido inverso. Trabajando el cuerpo físico también podemos repercutir y actuar sobre nuestras emociones y aliviarnos de aquello que nos preocupa.
Por esto, mi invitación para vosotros es: CONECTAR CON VUESTRO CUERPO. ESCUCHA TU CUERPO Y ESTIRA. Estírate cada día para compensar las consecuencias de la quietud de estar en casa, del miedo e inseguridad que de una manera u otra, todos estamos experimentando.
Los que ya participáis conmigo,  en mis clases de grupo de trabajo corporal y postural, ya sabéis a qué me refiero. Para los que nunca habéis trabajado conmigo desde ésta perspectiva, seguramente también sepáis qué os quiero transmitir. Para todos no obstante os escribiré a continuación cómo podéis hacerlo si queréis experimentar esto que os cuento.
Igual que para escuchar una melodía es necesario dejar de hablar, para escuchar  al cuerpo debemos detenernos y dejar de movernos para simplemente “estar”.
TÚMBATE en una posición cómoda, y haz respiraciones conscientes; modificando el proceso de la respiración podemos cambiar nuestra estructura postural y psíquica. Cuando hayas conectado con tu respiración y te sientas relajado, puedes ir buscando, suavemente, el estiramiento de las estructuras que rodean y sostienen tu columna vertebral.  Esto es lo que yo llamo, en los grupos de trabajo,  la elongación de la musculatura de la columna vertebral, de manera equilibrada por delante y por detrás, por el lado derecho e izquierdo al mismo tiempo, desde abajo y hacia arriba a lo largo de nuestro eje central, y mueve al mismo tiempo que haces esto la caja torácica con tu respiración, en toda su expansión, liberando poco a poco el diafragma. 
Con cada inspiración, puedes imaginar que en el interior de tu tórax se infla un globo que, a medida que se va llenando de aire, va expandiendo la parrilla costal en todo su diámetro de expansión, y con cada espiración intenta mantener el globo lleno, a pesar de que el aire salga, y al mismo tiempo, aumenta la intención de elongación de toda tu columna vertebral como si quisieras estirar un muelle.
Haz esto varias veces durante 2-3 minutos cada vez en distintas posiciones:
• Tumbado boca arriba
• Sentado en el suelo o en una silla
• Posición erguida, con unos apoyos estables de los pies.
Entre un ejercicio y otro, no dejes des estar conectado contigo mismo, con tu cuerpo, con los cambios que se van produciendo en ti. Haz lo mismo, en tu vida cotidiana, no muevas alocadamente el cuerpo, cuando hagas una tarea física: busca desde la toma de conciencia el equilibrio de la postura de tu tronco y busca la fluidez del movimiento de tu cuerpo.
Sé que esto que os propongo, requiere de un entrenamiento. Sin embargo, también sé que es cuestión de ponerse manos a la obra y empezar. Hayas trabajado en mis clases o no, todos podéis hacerlo y conseguirlo.
Así que os animo a que conectéis con vuestras capacidades y posibilidades físicas, porque si mueves el cuerpo, mueves el alma.
No dudéis, si necesitáis alguna consulta, contactar conmigo en mi teléfono personal, desde el interior de mi casa está disponible y abierto para todos vosotros.
CUIDAROS HOY Y SIEMPRE
UN ABRAZO ENORME
​​​​​MARTA BOSQUE HERRERA
​​​​​Osteópata y Fisioterapeuta 1313