jueves, 16 de abril de 2020

DESCRIPCIÓN DE POSICIONES BÁSICAS PARA EL TRABAJO CORPORAL

   
   En el mensaje anterior os hablé de cómo elongar la columna vertebral y respirar para liberar el diafragma entre otros beneficios, tras éste mensaje, en unos días, os voy a enviar un video casero, pero hecho con mucho cariño para que os quede más claro cómo hacerlo.
     Verdaderamente creo que esa es la base principal de cualquier trabajo corporal, aunque según los ejercicios que seleccionemos en cada sesión de trabajo, nos centremos más en una determinada región corporal u otra. 
     Sea cual sea esa región corporal sobre la que nos enfoquemos, lo cierto y verdad es que podremos obtener beneficios generales para nuestra propia salud y bienestar, sólo con el trabajo de autoelongación y respiración en las posiciones básicas.

BENEFICIOS DEL EJERCICIO FÍSICO Y RESPIRACIÓN:

• Fortalecer y tonificar músculos del abdomen y de la columna vertebral, así como otros grupos musculares de miembros superiores e inferiores en función de los ejercicios elegidos.
• Flexibilizar las estructuras ligamentarias y tendinosas de las distintas articulaciones que pongamos en movimiento.
• Mejora de la conciencia corporal y postural.
• Mejoraremos el retorno venoso, así como la expulsión de toxinas y desechos porque movilizamos la  linfa.
• Descargaremos la mente de todo tipo de pensamientos, preocupaciones, estrés… y relajaremos el cuerpo físico.
• Nos llenaremos de energía y fuerza.


CÓMO EMPEZAR:

Elige el momento del día más adecuado para ti; éste puede ser, por la mañana para ponerte las pilas, o al final de la jornada para descargarte de tensiones.
Busca en tu casa un lugar tranquilo y con suficiente espacio para tumbarte, y si te gusta, elige una música suave de fondo que te ayude a concentrarte y relajarte.
Coloca en el suelo una colchoneta (esto sería lo ideal) o una manta para aislarte del frío del suelo (trata que el aislante quede firme y no se deslice durante el ejercicio) Hay que tener a mano un cojín finito, una banda elástica para estiramientos (si no tenéis podéis usar el cinturón de un albornoz por ejemplo o algo similar), y alguna pelota del tamaño de las de tenis (si no tenéis puede servir un par de calcetines hechos una bola).
La ropa debe ser cómoda, que no oprima.
Es muy importante sentir nuestro cuerpo antes de empezar la sesión y al final del trabajo para poder apreciar los cambios que se vayan dando en nosotros tras el trabajo que realicemos.

POSICIONES BÁSICAS: Son las que debemos de controlar y tomar conciencia de ellas,  antes, durante y al terminar el ejercicio.

TUMBADO EN POSICIÓN SUPINA: Con los pies apoyados en el suelo (rodillas flexionadas) y separadas a la anchura de las caderas, de modo que éstas queden alineadas con las rodillas y con los tobillos.
Bajaremos lentamente la espalda desde el sacro, vértebra a vértebra, contactando toda la columna con el suelo hasta llegar a la cabeza. Ésta, la apoyaremos de forma que la zona cervical la podamos mantener libre de tensión. Si fuera necesario podéis colocar un alza bajo la cabeza. Desde esta posición se inicia el trabajo de elongación de la columna que ya os describí en el mensaje del pasado lunes y al mismo tiempo, el trabajo de respiración de expansión torácica a modo de inflar un globo, al mismo tiempo que mantenéis largo vuestro abdomen.

Aquí tienes un ejemplo de cómo hacerlo


SENTADO EN UNA SILLA: Los pies seguirán bien adaptados a la superficie del suelo, mirando al frente, separados entre sí como poco a la anchura de las caderas y manteniendo los tobillos alineados con las rodillas, de modo que las piernas queden perpendiculares al suelo.
El apoyo en la silla deberá recaer sobre los isquiones, y desde ellos, buscar el enderezamiento de la columna (como si ésta fuera un muelle) hasta llegar a la cabeza. Mantén la elongación como si quisieras hacerte más alto por la coronilla, buscando siempre una ligera inclinación del tronco hacia delante respecto a la pelvis. Añadir en esta posición el trabajo respiratorio aprendido ya.


BIPEDESTACIÓN: Los pies separados a la anchura de las caderas mirando al frente, buscando el apoyo del dedo gordo, el dedo pequeño y el centro del talón. El peso debe quedar bien repartido entre tus dos pies, y entre la punta y el talón. Las rodillas se mantendrán ligeramente flexionadas (desbloqueadas) de modo que no estén en completa extensión. Si te miras de perfil a un espejo, debes comprobar que tu cadera esté alineada con el hueso más prominente de tu parte lateral del tobillo (justo encima). Desde ahí fijarás la pelvis en una posición neutra, desde dónde iniciarás la elongación de la columna y el tronco, traccionando del sacro hacia abajo, y respetando las curvas fisiológicas de la columna vertebral, hasta crecer por la coronilla, manteniendo la mirada horizontal.
Siempre, en cada posición base los hombros deben quedar traccionados hacia fuera y hacia abajo (alejándose de las orejas y desrotándose hacia atrás)
Tengamos paciencia, aunque nuestra técnica no sea del todo correcta, todo llegará, pero recuerda siempre durante los ejercicios NO bloquear la respiración, porque retener aire congestiona el cuerpo y el cerebro, y nos limita los movimientos.

CUIDAROS HOY Y SIEMPRE

UN ABRAZO ENORME
​​​​​
MARTA BOSQUE HERRERA
​​​​​Osteópata y Fisioterapeuta 1313

viernes, 10 de abril de 2020

El sistema nervioso y sus meninges también se mueven

Nuestro sistema nervioso está envuelto por una funda que se llama meninge y que necesita deslizarse bien para que su funcionamiento sea correcto. Si las meninges se mueven bien ,el sistema nervioso , a nivel central y periférico ( los nervios de brazos y piernas) funcionará de una manera mucho más saludable ! Gracias a este tipo de movilizaciones neuromeníngeas ( tales como como el ejercicio del vídeo ) se pueden experimentar cambios que se traducirán en mejores sensaciones si hay dolor, hormigueos, falta de fuerza ,etc..síntomas que pueden estar asociados, en algunos casos, a esa hipomovilidad de las meninges.
Necesitamos a nuestro sistema nervioso en las mejores condiciones para adaptarnos a cualquier situación, ayudémosle movilizándolo.

Para ver cómo hacerlo PINCHA AQUÍ

sábado, 4 de abril de 2020

“NUESTRA POSTURA ES EL REFLEJO DEL ALMA”

TU CUERPO HABLA DE CÓMO TE SIENTES: ESTÍRATE EN CASA CADA DÍA. 

El cuerpo y la mente están tan conectados, que nuestros gestos y postura, revelan gran parte de nuestro mundo interior.

Por esto, y porque amo profundamente mi profesión, y porque he visto cambios verdaderamente espectaculares, llevo 20 años dedicados al trabajo postural con muchos de mis pacientes entre otras cosas.

Vivimos tiempos de cambio, tiempos de agitación e incertidumbre, con un efecto y significado particular para cada uno de nosotros; la situación nos ha forzado a volver a nuestro interior.
Como los planos físicos y psíquicos van de la mano, lo que sentimos y pensamos en estos momentos que vive el mundo, de alguna manera determinará también nuestra estructura externa: LA POSTURA Y LA FORMA FÍSICA.
La musculatura se tensa y adapta posturas de emergencia, de ataque o defensa, en función de lo que vivimos y de cómo nos sentimos  
De modo que, será beneficioso para todos nosotros liberar el alma de tensiones, preocupaciones y esto repercutirá también en la liberación de las tensiones que acumula nuestro cuerpo físico como estructura y soporte. Esto, que es fácil de entender para todos, también se puede explicar en el sentido inverso. Trabajando el cuerpo físico también podemos repercutir y actuar sobre nuestras emociones y aliviarnos de aquello que nos preocupa.
Por esto, mi invitación para vosotros es: CONECTAR CON VUESTRO CUERPO. ESCUCHA TU CUERPO Y ESTIRA. Estírate cada día para compensar las consecuencias de la quietud de estar en casa, del miedo e inseguridad que de una manera u otra, todos estamos experimentando.
Los que ya participáis conmigo,  en mis clases de grupo de trabajo corporal y postural, ya sabéis a qué me refiero. Para los que nunca habéis trabajado conmigo desde ésta perspectiva, seguramente también sepáis qué os quiero transmitir. Para todos no obstante os escribiré a continuación cómo podéis hacerlo si queréis experimentar esto que os cuento.
Igual que para escuchar una melodía es necesario dejar de hablar, para escuchar  al cuerpo debemos detenernos y dejar de movernos para simplemente “estar”.
TÚMBATE en una posición cómoda, y haz respiraciones conscientes; modificando el proceso de la respiración podemos cambiar nuestra estructura postural y psíquica. Cuando hayas conectado con tu respiración y te sientas relajado, puedes ir buscando, suavemente, el estiramiento de las estructuras que rodean y sostienen tu columna vertebral.  Esto es lo que yo llamo, en los grupos de trabajo,  la elongación de la musculatura de la columna vertebral, de manera equilibrada por delante y por detrás, por el lado derecho e izquierdo al mismo tiempo, desde abajo y hacia arriba a lo largo de nuestro eje central, y mueve al mismo tiempo que haces esto la caja torácica con tu respiración, en toda su expansión, liberando poco a poco el diafragma. 
Con cada inspiración, puedes imaginar que en el interior de tu tórax se infla un globo que, a medida que se va llenando de aire, va expandiendo la parrilla costal en todo su diámetro de expansión, y con cada espiración intenta mantener el globo lleno, a pesar de que el aire salga, y al mismo tiempo, aumenta la intención de elongación de toda tu columna vertebral como si quisieras estirar un muelle.
Haz esto varias veces durante 2-3 minutos cada vez en distintas posiciones:
• Tumbado boca arriba
• Sentado en el suelo o en una silla
• Posición erguida, con unos apoyos estables de los pies.
Entre un ejercicio y otro, no dejes des estar conectado contigo mismo, con tu cuerpo, con los cambios que se van produciendo en ti. Haz lo mismo, en tu vida cotidiana, no muevas alocadamente el cuerpo, cuando hagas una tarea física: busca desde la toma de conciencia el equilibrio de la postura de tu tronco y busca la fluidez del movimiento de tu cuerpo.
Sé que esto que os propongo, requiere de un entrenamiento. Sin embargo, también sé que es cuestión de ponerse manos a la obra y empezar. Hayas trabajado en mis clases o no, todos podéis hacerlo y conseguirlo.
Así que os animo a que conectéis con vuestras capacidades y posibilidades físicas, porque si mueves el cuerpo, mueves el alma.
No dudéis, si necesitáis alguna consulta, contactar conmigo en mi teléfono personal, desde el interior de mi casa está disponible y abierto para todos vosotros.
CUIDAROS HOY Y SIEMPRE
UN ABRAZO ENORME
​​​​​MARTA BOSQUE HERRERA
​​​​​Osteópata y Fisioterapeuta 1313