viernes, 18 de octubre de 2019

OSTEOPATÍA



¿Que es la Osteopatía?
La osteopatía es una terapia natural manual. Terapia holistica e integral. Es un arte cuyo objetivo es reequilibrar los distintos sistemas del cuerpo humano, la normalización de los fluidos y de las diversas estructuras (articulaciones, músculos, órganos…) del cuerpo y la mente.
La ostepatía parte del concepto de ser humano como ser único, formado por un cuerpo físico y un cuerpo mental, inseparables en la salud y en la enfermedad, por ello, la osteopatía realiza un abordaje integral del sujeto, interesándose no solo por la enfermedad o los síntomas motivo de consulta, sino por el verdadero origen de ese trastorno.
El objetivo de la osteopatía es armonizar al individuo, teniendo presente que toda alteración de la estructura corporal repercute sobre la función de dichas estructuras, dando lugar a síntomas (dolor, falta de movimiento, estrés, cansancio…).
Los síntomas son la señal de alarma de nuestro organismo, es una llamada de atención sobre algo que no funciona bien, son mensajes que nos envía nuestro cuerpo para que busquemos una solución para aquello que no marcha bien.

¿Cómo es una sesión de osteopatía?

La sesión de osteopatía es siempre individual, en la que se establece un dialogo entre las manos del terapeuta y los tejidos del paciente. Consta de un primer tiempo evaluativo y un segundo tiempo terapéutico. En la primer parte el terapeuta se interesara por el estado de salud general y realizara una serie de test y palpaciones manuales para identificar las estructuras que han sufrido perdida de movimiento o estrés mecánico. Una vez identificadas dichas estructuras se aplicaran las técnicas manuales pertinentes para normalizar la función y eliminar los síntomas del paciente.

¿Qué técnicas aplica la osteopatía?

Las técnicas de elección varían en función de las características del paciente (edad, sexo, enfermedades asociadas…) y la naturaleza de la lesión (estructural, visceral, craneal, miofascial…). La batería de técnicas incluye manipulaciones de alta velocidad, movilizaciones lentas, técnicas de tejidos blandos, técnicas miofasciales...
La aplicación de las técnicas se hará respetando el límite del dolor del paciente.
Las sesiones de osteopatía son un impulso para nuestro cuerpo en el sentido de la curación y seguido de un tiempo de descanso (una semana mínimo) para que el paciente se adapte y participe en el proceso de curación, sin sobre estimular los tejidos en disfunción.

Historia de la osteopatía

La Osteopatía nació de la mano de Andrew Taylor Still (1829-1917), médico norteamericano, que descontento con las tendencias de la medicina de entonces, e impotente ante la posibilidad de aliviar a los enfermos, desarrolla un conjunto de técnicas de manipulación a las cuales llamó "Osteopatía"; que constituyen la base de todas las maniobras utilizadas actualmente. Recogió las prácticas de los Antiguos "ajustadores de huesos", y las incorporó a la época de la ciencia, formando terapeutas y fundando escuelas en las que se estudia en profundidad la anatomía y la fisiología; así como la biomecánica articular. Los principios en los que basó su formación están aun vigentes, son los siguientes:
  • La estructura gobierna la función, existe una estrecha relación entre ambas, piense en un pie plano produce alteraciones en la marcha del sujeto, o un intestino vago produce estreñimiento, una artrosis cervical produce dolor, mareos…siempre una estructura alteradas modifica la función fisiológica.
  • La unidad del cuerpo, en nuestro cuerpo todo esta relacionado, los tejidos tienen continuidad de distal a proximal y de profundo a superficial. Piense ahora en un pie que duele al andar, el cuerpo se organiza para cambiar el apoyo, disminuir el paso…para compensar, evitando que duela este segmento y apareciendo muchas veces dolor en el otro miembro por la sobre carga.
  • La autocuración, nuestro cuerpo dispone en si mismo de los medios necesarios para eliminar o combatir la enfermedad (sistema neurovegetativo e inmunológico) a condición de que estos medios estén libres para actuar. Si existe trastorno circulatorio o metabólico que impide la nutrición normal de los tejidos estos serán más susceptibles de enfermar y el cuerpo no podrá defenderse.
  • La ley de la arteria, para Still la alimentación celular era la base de la salud, si los tejidos no reciben el aporte sanguíneo necesario, se modifica el metabolismo celular y se fragilizan los tejidos, siendo mas débiles ante agentes internos y externos. Un ejemplo claro es un infarto de miocardio, al corazón no le llega sangre y parte de sus células mueren, dejando de realizar su función.

¿Quién puede beneficiarse de la osteopatía?

La osteopatía no tiene limite de edad en su aplicación, desde el bebe al anciano se pueden mejorar mediante la aplicación de tratamientos específicos en función de sus necesidades. El hecho de aplicar técnicas manuales en las que el terapeuta esta en constante comunicación con el cuerpo del paciente hace posible que la edad no suponga un factor excluyente.

¿Cuándo acudir al osteopata?

Es el momento de acudir al osteopata cuando presentemos cualquiera de estas lesiones o síntomas relacionado con ellas:
  • lesiones de espalda (cervicales, lumbares, pinzamientos, hernias, contracturas).
  • lesiones deportivas (esguinces, luxaciones, sobrecargas muscular)
  • patología músculo esquelética (artrosis, artritis, fibromialgia, osteoporosis)
  • alteraciones vasculares (varices, piernas cansadas) y linfáticas.
  • trastornos gastrointestinales (estreñimiento, aerofagia, hemorroides, hernia hiato)
  • trastornos esfera cráneo cervical (cefaleas, migrañas, vértigos, mareos)
  • alteraciones craneales del bebe (plagiocefalia, tortícolis)
  • patología mandibular (bloqueo mandibular, chasquido, dolor, bruxismo)
  • estrés y ansiedad.

viernes, 6 de septiembre de 2019

Simpaticotonía

Si tienes contracturas en el cuello, mareos y dolor de cabeza, aprietas los dientes durmiendo o incluso de día, duermes mal, te levantas cansado y tienes trastornos digestivos como por ejemplo estreñimiento... estás en simpaticotonía.

El término SIMPATICOTONÍA significa encontrarse en un estado neurovegetativo concreto donde tu sistema nervioso involuntario está en permanente alerta,como su tuviera que atacar, huir o quedarse paralizado...... y debe tener un motivo importante para ello.

En nuestro sistema nervioso existen dos partes bien diferenciadas  para el control voluntario y el control involuntario de nuestras acciones.El estado de alerta se desencadena involuntariamente por una glándula que está en el centro de nuestro cerebro que se llama hipófisis.  Es allí donde se mezclan todos los estímulos que vienen desde fuera (los olores, las imágenes, los sonidos, la temperatura, etc...),con la información que viene desde dentro (a qué nos recuerda un olor en concreto,si tenemos un dolor, comida en el estómago, etc...).  Todo ello lo mezclamos en ese "disco duro"llamado hipófisis donde se contrastará con datos asociados a ese estímulo que tengamos en la memoria, o del cortex límbico (cerebro emocional).
 
Una vez que tenemos toda esa información en el disco duro de nuestro cerebro reptiliano, responderemos siempre de forma automática según considere nuestra hipófisis que debe actuar para sobrevivir en ese momento. Es decir, si estamos ante una situación que requiera "atacar", "huir" o "paralizarnos"   activaremos el sistema nervioso simpático, o bien si ya ha pasado ese momento o pico de "alerta"  nos recuperamos después activando al sistema nervioso parasimpático que nos ayudaría a recobrar la normalidad (bajando la frecuencia cardíaca, suavizando el ritmo respiratorio, entrando a un sueño reparador, etc...)

Todo esto sería saludable si se mantuviera durante un tiempo limitado,o siendo proporcional al estimulo que lo provoca.  Y, por supuesto, sería deseable que la vuelta a la normalidad  no dejara "secuelas" tanto de una hiperestimulación del sistema que nos puso alerta como del que compensó esta situación. Al cuerpo no le es "gratuito" estar en estado de liberación o gasto de energía permanentemente.

Pero.....cuando el día a día es estresante o bien hemos sufrido algún impacto importante (ya sea de índole física, química o emocional) estamos pagando un precio por ello....

He aquí la simpaticotonía. Esta se produce cuando aquellas funciones necesarias para hacernos sobrevivir en caso de peligro se ha mantenido demasiado en el tiempo o se han disparado. Es decir, mantenemos durante horas los músculos en tensión, no podemos permitirnos "bajar" la guardia, apretamos los dientes de noche y/o de día, no tenemos un descanso reparador, etc...

Este estado nos oxida, nos envejece, nos inmunodeprime y nos produce muchos síntomas (todos relacionados entre sí) que nos condiciona mucho hasta ir perdiendo calidad de vida.

Por contra, el sistema nervioso parasimpático hará continuos intentos de "equilibrar" el sistema, dejando a su vez también evidentes síntomas como "bajonas" a nivel anímico, cansancio, sueño, agotamiento, inflamaciones, vaivenes en la digestión (alterancia entre diarrea y estreñimiento),etc.

Si realmente encontráramos el motivo por el  que nuestro sistema nervioso autónomo está disparado o alerta ya no tendría sentido el mantenernos así. Por ejemplo, si vamos andando por el campo y se moviera un matorral sería necesario ponernos en tensión por si aparece una serpiente o algún animal que nos atacara poder salir corriendo, pero.....qué ocurre cuando por fin descubrimos que lo que ha zarandeado las ramas ha sido un simple conejito? De forma automática nuestros hombros bajaran, se relajarán los músculos de nuestras extremidades, bajarán nuestras pulsaciones,etc. Es decir, saber que ocurre, ser consciente de lo que ocurre, es el camino hacia la curación de la simpaticotonía.


¿Qué hace la Osteopatía en la Simpaticotonía?

La Osteopatía ayuda a recuperar  movilidad en cualquier tejido del cuerpo, óseo, muscular, fascial, visceral, membranoso,vascular, etc. A través de técnicas craneales conseguimos normalizar tensiones en membranas como la duramadre. Uno de los pliegues de la duramadre , dentro del cráneo, se llama la tienda del cerebelo, debajo de la cual se encuentra la hipófisis.

Es posible facilitar desde las técnicas osteopáticas, el aporte sanguíneo de la glándula hipófisis y conseguir que ésta funcione lo más correctamente posible.

Además de normalizar con técnicas manipulativas o no (fasciales, viscerales, neuromusculares,etc) cualquier hipomovilidad  que produzca o  intervenga  en el mantenimiento de los síntomas (por ejemplo técnicas para relajar la musculatura masticadora acortada por el bruxismo que repercute en la movilidad membranosa craneal).


Así es mucho más fácil lograr una "eutonía" o equilibrio entre el sistema nervioso simpático y parasimpático.

En una sesión de  Osteopatía  ayudaremos a que todo el conjunto de síntomas que a priori no tenían relación entre sí (insomnio o sueño no reparador, estreñimiento, bruxismo, dolores musculares, malas digestiones, etc...) mejoren o incluso desaparezcan sin necesidad de fármacos, y sin técnicas bruscas.


Sería recomendable en algunos casos, para ser completamente resolutivos en esta patología, el trabajo en equipo o multidisciplinar con otras áreas o disciplinas terapéuticas cuyo objetivo sea también el enfoque de todos los síntomas que aparecen en una simpaticonía desde una visión holística y que fomente, como hace la Osteopatía los mecanismos de autocuración del cuerpo.

lunes, 24 de junio de 2019

Vendaje Neuromuscular


Fue inventado en Japón en la década de los 70 por Komp, aunque el que desarrollo y perfecciono la técnica fue el Dr. Kenzo. Al inicio los principales usuarios del kinesiotape fueron ortopedas, quiroprácticos y acupuntores japoneses. En las olimpiadas del 2008 es cuando surge el bum de estos vendajes al aparecer un gran número de deportistas compitiendo con ellos.

Es un vendaje con base de algodón ( por lo que es altamente transpirable y menos agresivo con la piel), spandex (fibras elásticas) y un adhesivo acrílico de uso médico y totalmente exento de látex. En mi experiencia profesional solo recuerdo dos casos en los que el vendaje dio reacción al paciente (simple eritema), resolviéndose tras la retirada del mismo.

La principal diferencia que existe entre este tipo de vendaje y los taping radica en la facilidad de movimiento que permite el vendaje neuromuscular, mejorando la movilidad articular y la propiocepcion de la articulación.

Los efectos que produce el vendaje se realiza en tres niveles:
  • A nivel circulatorio, ya que aumenta el espacio subepidérmico mejorando la irrigación sanguínea y la evacuación de sustancias nociceptivas ( que generan dolor), por lo que como efecto secundario a la sanguínea se produce un importante efecto analgésico.
  • A nivel neuroreflejo, ya que igual que somos capaces de generar una respuesta en el esclerotoma de un segmento vertebral al manipular este, se puede hacer el efecto contrario.
  • A nivel del tono muscular, que para mí es el más importante, podemos subir o bajar en tono dependiendo de la tensión y de la dirección que le apliquemos al vendaje. Como efecto secundario a esto somos capaces de modificar la biomecánica de las articulaciones. Por lo que es una herramienta muy útil a la hora de resolver desequilibrios que encontramos en la exploración de nuestros pacientes.
El funcionamiento de este vendaje depende, como ya hemos mencionado antes, de la tensión que se le aplique, así como de la dirección. Como lo que somos capaces de aumentar el tono de una musculatura que se encuentra deficitaria, o disminuirlo en un musculo que tenga el tono exacerbado. Por lo que como he comentado hay que conocer muy bien la anatomía del paciente y la técnica para obtener buenos resultados.

Cuando realizas el curso de iniciación de este tipo de vendajes el profesor comenta que sirve para casi todo, cosa que no dudo, pero yo solo voy a comentar mi experiencia personal.

En la clínica diaria la mayoría de problemas que nos encontramos son desequilibrios debido a la morfología del paciente, estilo de vida, adaptaciones que ha realizando su cuerpo para seguir funcionando, etc. Detrás de este desequilibrio siempre existe una diferencia de tonos, pues produce alteraciones de la postura. Por ejemplo, una alteración muy común es el desequilibrio de la cintura escapular provocada por un aumento de tono de pectoral menor, y un descenso del tono de la musculatura que se inserta en la cara posterior de la escápula. Originando una anterioridad de la cabeza del húmero, que provoca tensión del plexo braquial( nervios que se originan en el cuello y llegan a la mano), y en el trapecio; originando dolor de cuello y en muchas ocasiones de cabeza. Por lo que modificando la tensión de la musculatura del hombro con el VNM, somos capaces de mejorar la postura del hombro y secundariamente dolores de cuello y cabeza.

Esto esta explicado a groso modo, y simplificado al máximo, pero es extrapolable a casi cualquier articulación de nuestro cuerpo: tobillo, rodilla, columna, etc,etc.

El kinesiotaping, aunque para mi es una herramienta muy buena, por si sola se queda corta, acompañada en el tratamiento por otras técnicas (osteopatía, miofascial, RPG, etc.), los resultados pueden ser bastante satisfactorios.

lunes, 3 de junio de 2019

Recupera tu bienestar gracias a técnicas de inducción miofascial


El bienestar y la salud de cada uno de nosotros se ve afectado día a día por el cúmulo de estrés, por la mala alimentación, que llevamos a veces por falta de tiempo, y otras veces, por la ausencia de alimentos de calidad en nuestra dieta, por esfuerzos físicos que realizamos, y/o por traumatismos que vamos sufriendo a lo largo de nuestra vida...

Todo esto va acumulándose en nuestro organismo, saturándolo de tensiones, hipomovilidad, rigidez... y normalmente termina traduciéndose en una disfunción general del cuerpo, acompañado en la mayoría de los casos de distintos focos de dolor, que hacen cuesta arriba nuestra actividad diaria.

Cuando esto ocurre, nuestro sistema miofascial se ve limitado en su función, produciendo dolor muscular y articular, y en muchos casos también una alteración del correcto funcionamiento de los distintos sistemas, como por ejemplo el respiratorio, cardiovascular, nervioso...

¿Qué es el sistema miofascial? 

La fascia es la forma del tejido conjuntivo que rodea todos los órganos en forma tridimensional permitiendo mantenerlos en su correcta posición y funcionamiento. Al mismo tiempo cada músculo y cada una de sus fibras y haces musculares están rodeados por la fascia.


La fascia corporal tiene un recorrido continuo a lo largo del cuerpo, que envuelve cada una de las estructuras que lo forman, y que al mismo tiempo las conecta entre sí.

El sistema miofascial sano y equilibrado, con la capacidad de un libre y completo estiramiento, asegura al cuerpo la posibilidad de un movimiento completo en su amplitud y sincronizado en sus movimientos, siempre en la búsqueda de la máxima eficacia funcional con un mínimo gasto de energía.

Sin embargo, el mismo sistema puede interferir en un normal desarrollo de los movimientos al encontrarse restringido y bloqueado, imposibilitando la eficiente ejecución de los movimientos.

Considerando que el recorrido de la fascia es continuo, cualquier cambio estructural en una determinada parte del cuerpo puede generar restricciones en las partes distales...

Este cambio estructural de la fascia llamado "disfunción miofascial" puede producirse por diversos traumatismos de origen mecánico o emocional de origen intrínseco o extrínseco como, por ejemplo, un golpe, una caída, una intervención quirúrgica, una menstruación dolorosa o una postura inadecuada.

La disfunción miofascial no tratada correctamente y a tiempo lleva al paciente a un círculo vicioso de tensión y espasmos musculares produciendo una disfunción orgánica y dolor.

El tratamiento a través de la aplicación de las técnicas de inducción Miofascial, tiene como principal objetivo, permitirle al paciente un pronto, y, en lo posible, completo restablecimiento del equilibrio corporal, y de esta manera un funcionamiento óptimo del mismo.

Recuperando de esta forma un agradable estado de bienestar que permita disfrutar de la vida saludablemente.



lunes, 22 de abril de 2019

La importancia de una buena actitud postural

Para un buen funcionamiento del aparato locomotor, es necesario que los músculos y las articulaciones se conserven en un estado saludable de flexibilidad y movilidad.

Es obvio que una herramienta bien diseñada, desempeñará mejor su cometido. Por tanto, de la misma manera, nuestro cuerpo funcionará mejor si su forma y postura son las adecuadas, respetando siempre la fisiología y la estructura individual de cada persona.

De esta manera, podríamos decir que una postura es correcta cuando cumple eficazmente su cometido, permitiendo al individuo la funcionalidad con el mínimo esfuerzo.


La postura de cada individuo está condicionada por distintos factores: hereditarios, sociales, psicológicos, etc., así como la actividad que se realiza y los hábitos que se van adquiriendo.

Cualquier postura mantenida prolongadamente produce cierta carga sobre los músculos y las articulaciones; si a esto se une el mantenimiento de una postura incorrecta, la sobrecarga articular y la excesiva tensión muscular son todavía mayores, creando a corto o largo plazo dolores y otros síntomas que impiden el buen funcionamiento corporal y alteran la calidad de vida.

En realidad, el cuerpo nos habla, advirtiéndonos de su estado: cansancio, tensión, rigidez... Cuando no sabemos o no queremos escucharlo, nos grita ya en forma de síntomas más alarmantes: dolor, calambres, hormigueos... Es entonces cuando empezamos a dedicarle la atención que se merece.

Por ello, la conciencia corporal y dentro de ella el control de la propia postura, son fundamentales en la prevención de enfermedades del aparato locomotor y en el mantenimiento de la salud y el bienestar general de la persona.

Desde nuestra competencia como fisioterapeutas y osteópatas, trabajamos cada día en nuestra consulta con nuestros pacientes, para que sea posible este buen control postural que les facilitará su vivir de cada día..


lunes, 1 de abril de 2019

Deformidades vertebrales más comunes en el plano sagital

Las deformidades vertebrales en el plano sagital son dos principalmente:

  1. Aumento de las curvas fisiológicas de la columna vertebral: HIPERCIFOSIS y la HIPERLORDOSIS.
  2. Disminución de las curvas fisiológicas de la columna vertebral: RECTIFICACIÓN o INVERSIÓN DE LAS CURVAS (Dorsos planos por ejemplo).
Cuando observamos la columna vertebral de un paciente desde atrás, no deben verse curvas en la columna, y los dos lados del cuerpo deben ser simétricos.



Mirando la columna de perfil (plano sagital) podemos distinguir tres curvaturas. De arriba abajo estas curvaturas fisiológicas son:
  • La lordosis cervical, formada por 7 vértebras que forman una curva con la concavidad hacia atrás.
  • La cifosis dorsal, formada por 12 vértebras que forman una curva con la concavidad hacia delante, y en las que se articulan las costillas formando la caja torácica.
  • La lordosis lumbar, formada por 5 vértebras que forman de nuevo una lordosis, como en la zona cervical, con la concavidad de la curva hacia atrás.
  • La posición de la pelvis, juega un papel muy importante en la forma de la columna en el plano sagital, tanto cuando estamos de pie, como cuando estamos sentados.


Por tanto, para una correcta y funcional postura, cada individuo debería mantenerse en la que llamamos posición ortostática.

La posición ortostática es aquella, en la que sobre un plano sagital, podemos dibujar una línea vertical (perpendicular al suelo) y que pase por los siguientes puntos:

  • Ligeramente posterior al ápex de la sutura coronal.
  • A través del lóbulo de la oreja.
  • A través de la apófisis adantoide del axis.
  • A través de los cuerpos vertebrales cervicales.
  • A través de la articulación del hombro.
  • A través de aproximadamente la mitad del tronco.
  • A través de los cuerpos vertebrales lumbares.
  • Ligeramente posterior al centro de la articulación de la cadera.
  • A través del trocánter mayor del fémur.
  • Ligeramente anterior al centro de la articulación de la rodilla.
  • Ligeramente por delante del maleolo externo del tobillo.
  • A través de la articulación calcáneo-cuboidea.
Esta línea vertical, es la que podemos observar pintada de rojo en el dibujo anterior.

Una correcta posición ortostática permite:

  1. Una buena posición visceral, puesto que hace posible un correcto intercambio de presión entre el volumen torácico y el volumen abdominal, permitiendo así el buen funcionamiento del sistema visceral.
  2. Un buen control músculo-esquelético, que hace posible un buen equilibrio entre la cadena muscular anterior y posterior, permitiendo de esta manera el buen estado del sistema fascial. Este sistema, se adapta a la forma de nuestro cuerpo, envolviendo todas y cada una de las estructuras del mismo.
Mantener una posición ortostática correcta, permite por tanto, una correcta funcionalidad postural estática y dinámica en el individuo.

Vemos por tanto que la columna vertebral, vista de perfil, debe tener unas curvaturas con una relación armónica entre ellas.

El paso de una curva a la siguiete ha de ser gradual, sin angulaciones. Y debe existir un equilibrio correcto, como cuando apilamos unos cubos encima de otros.

Si uno de los cubos se adelanta o atrasa demasiado, el equilibrio de todo el conjunto se verá afectado, como se obseva en la siguiente imagen.



Una alineación incorrecta, ya sea por exceso o por defecto de curvas o angulaciones provocarán deformidades (hipercifosis, rectificaciones vertebrales...), sobrecarga muscular y articular, y a la larga posibles patologías: dolor, punzamientos posturales, hernias...


La columna vertebral alberga y protege a la médula espinal (conjunto de nervios que envían órdenes y reciben información, moviendo el cerebro con el resto del cuerpo). Entre cada dos vértebras salen los nervios que llegarán a todas las partes del cuerpo. Por ejemplo de las vértebras cervicales salen los nervios que llegan a los brazos y que llegan a las piernas y a los pies. Por eso es frecuente que la causa de ciertas dolencias en miembros superiores o en miembros inferiores proceda de alguna alteración en la columna.

Marta Bosque Herrera
Especialista en reeducación postural método Schroth RPG
Fisioterapeuta NºCol 1313

viernes, 22 de marzo de 2019

OSTEOPATÍA APLICADA A PACIENTES CON CARDIOPATÍAS CONGÉNITAS

La Osteopatía es un método que nace en EE.UU. como una nueva forma de medicina basada en principios naturales, es capaz de ayudar al cuerpo a recuperar su equilibrio para, de este modo, poder usar sus propios mecanismos para combatir las enfermedades. 

Aunque la Osteopatía no es la solución a todos los problemas de salud, siempre es un complemento de ayuda a la misma. Como veremos, la colaboración del Osteópata con otros profesionales de la salud no solo es necesaria, sino deseable. Así, el osteópata puede ayudar después de una intervención para, mediante técnicas manuales, conseguir una mayor movilidad del corazón y de la caja torácica. 

Además, el Osteópata, a través de sus manos, puede comunicar mensajes tranquilizadores de cuidado y de consuelo que ayuden al paciente a relajarse. 

LA OSTEOPATÍA Y LA CARDIOPATÍA CONGÉNITA

La Osteopatía aplicada a pacientes con cardiopatías congénitas
La Osteopatía es una terapia manual y una forma de evaluar y tratar al cuerpo de una manera global. El objetivo fundamental de un Osteópata es el de favorecer al máximo la capacidad que tiene el organismo para recuperarse ante cualquier disfunción (enfermedad, traumatismo, cirugía, etc.), entendiendo por disfunción cualquier pérdida de movilidad en cualquier parte del cuerpo humano (músculo, articulación, cápsula articular, órgano, vaso, sutura craneal, fascia, etc.). Por tanto, la osteopatía pretende recuperar la movilidad, esto es, el comportamiento natural de todas las estructuras, restaurando el equilibrio y empleando para ello técnicas fundamentalmente manuales. 

La Osteopatía nació en EEUU alrededor de 1869 y se basa en los siguientes principios: 

  • La estructura gobierna la función: el ser humano es considerado como un todo único e indivisible donde la estructura de cualquier elemento depende de su función y viceversa (por ejemplo la musculatura cardíaca y su función contráctil se relacionan de forma determinante).


  • La unidad del cuerpo: el cuerpo humano tiene la facultad de encontrar o reencontrar su equilibrio (físico, bioquímico, mental, etc.) de forma global; a eso le llamamos homeostasis.


  • La autocuración: el principio de las defensas naturales se ve confirmado día a día, por la investigación de inmunología, de bioquímica, de fisiología y confirma que el cuerpo dispone de gran cantidad de medios necesarios para eliminar la mayor parte de las enfermedades, siempre y cuando esos medios funcionen de forma correcta. La Osteopatía fomenta estos mecanismos de autocuración.


  • La ley de la arteria: cuando la circulación de la sangre se efectúa normalmente, la enfermedad no se puede llevar a cabo. Es necesario liberar cualquier restricción de movilidad en un segmento que dificulte el trasporte de sangre necesario para asegurar una inmunidad natural.



Metodología

El tratamiento osteopático comienza por una entrevista con el paciente o con los familiares (en caso de bebés o niños pequeños) en la que conocemos cual es su problema. Tras una inspección visual se realizan distintos test de movilidad activos, así como la palpación necesaria para evaluar el comportamiento del aparato locomotor, visceral (escuchas), tejido membranoso, cráneo, etc. para así ir estableciendo las indicaciones y contraindicaciones del tratamiento. 

Antes de aplicar las diferentes técnicas del tratamiento, el Osteópata establece una cadena lesional que enlace los diferentes síntomas entre sí, de manera que la prioridad a la hora de la corrección sean las hipomovilidades o restricciones de movilidad primarias, que provocaron el resto de lesiones adaptativas de compensación mecánicas o hipermovilidades (por ejemplo: comprobar manualmente que una cicatriz postquirúrgica está ocasionando una asimetría en la caja torácica y como consecuencia una escoliosis dorsal). 
La Osteopatía aplicada a pacientes con cardiopatías congénitas

De esta forma y basándonos en los anteriores principios, cuando un Osteópata explora a un paciente, lo hace de forma global, analizando cada uno de los sistemas, tanto a nivel osteo-muscular, como visceral o craneal, valorando adherencias y restricciones de cualquier tejido y relacionando así todos los síntomas que tiene el paciente. El propósito final es encontrar la posible causa de dichas restricciones, tratarla y dejar que el cuerpo, bajo sus principios de autorregulación, recupere la máxima normalidad posible. 

Así es como el Osteópata concibe al organismo en su totalidad, no sólo de una manera exclusivamente física, sino también química y emocional, intentando así abarcar los diferentes aspectos de una lesión y ayudando al cuerpo a reencontrar su equilibrio. 


El papel del Osteópata en personas (bebés, niños, adolescentes y adultos) que tienen una cardiopatía congénita:

La Osteopatía aplicada a pacientes con cardiopatías congénitas
El tratamiento intentará restituir la movilidad de la zona intervenida, en todas sus dimensiones para que todos los tejidos que han sido “alterados” en su función normal (vísceras, membranas serosas, fascias, ligamentos, músculos, tendones, caja torácica, columna, etc.) no impidan el desarrollo necesario de las estructuras de alrededor. 

Es necesario que ese bebé o niño desarrolle su crecimiento con la mayor normalidad posible y sin secuelas. Para ello debe eliminar al máximo todas las tensiones procedentes de cicatrices, adherencias y pérdidas de movilidad en la zona del corazón, pulmón y grandes vasos para que esto no conlleve de forma secundaria un crecimiento asimétrico que desemboque en cifosis, escoliosis o dolores de espalda, entre otros. 

Cualquier disfunción que esté presente en los primeros días o meses de vida, y que además sea susceptible de una intervención, debe de ser tratada osteopáticamente y así se reducirían muy notablemente un gran número de secuelas. 

La Osteopatía aplicada a pacientes con cardiopatías congénitas
Las inmovilizaciones prolongadas debidas a hospitalizaciones, en el caso de los bebés, afectan también a las zonas de apoyo. Una de ellas es el cráneo. El cráneo, en pleno crecimiento, posee núcleos de osificación activos y movilidad en sus suturas y membranas (duramadre) en las que, en cualquier caso, sería deseable conservar la mayor simetría y movilidad posible (el occipucio, parte trasera e inferior del cráneo, suele estar aplanado y asimétrico por inmovilizaciones prolongadas). 

De la asimetría craneal también se deducen en gran número de ocasiones otras adaptaciones cervicales y viscerales. Como ejemplo, apuntar una de ellas; hay un nervio (vago) que sale del cráneo a nivel de la base del occipucio y del que depende el buen funcionamiento de casi todas las vísceras tronco-abdominales. Éste nervio vago, puede estar “comprimido” en la base craneal y justificar por ello problemas digestivos, algunos cólicos del lactante, estreñimientos, irritabilidad, etc. 

Otra de las zonas muy importantes a tener en cuenta es el diafragma, ya que es el músculo sobre el que se sujeta firmemente el corazón con fuertes ligamentos. La simetría y amplitud en la movilidad de éste músculo es fundamental para un correcto desarrollo de la caja torácica, columna, sistema respiratorio, etc. A nivel del sistema respiratorio se pueden evitar numerosas patologías derivadas de un restrictivo funcionamiento del diafragma (catarros, cansancio, bajo rendimiento físico e intelectual, falta de concentración…). 

Habría que tener también en cuenta el hecho de que las grandes hospitalizaciones, inmovilizaciones prolongadas, y cómo vive, en general, el individuo todos estos procesos (sobre todo un bebé, aunque también el niño y el adulto), repercuten a nivel psíquico y fisiológico en el sistema nervioso autónomo, lo que se traduce en un estado de irritación-decaimiento permanente. El Osteópata puede trabajar sobre el centro de acción de éste a nivel central (hipotálamo, hipófisis) a través de la Osteopatía craneal y periféricamente trabajando sobre el sistema fascial del cuerpo (envolturas estructurales que recubren músculos u otros órganos del cuerpo). 

La Osteopatía aplicada a pacientes con cardiopatías congénitas
El contacto del Osteópata con todo el sistema fascial del cuerpo es una conexión directa sobre toda una “malla” del tejido que conecta unas zonas con otras (que incluso envuelven a las vísceras). Esta “malla” hace que todas las vísceras, vasos, nervios y demás estructuras estén íntimamente relacionadas, y que a su vez posean una relación directa con el sistema nervioso central. Es decir, es posible “desenroscar” las restricciones de movilidad, incluso a nivel muy profundo y a la vez permitir una reequilibración en el centro de mando vegetativo a nivel craneal, favoreciendo un equilibrio simpático-parasimpático (lo que desemboca en una normalización físico-psico-neuro-inmunológica). 

Por esto es bastante necesario el instaurar lo antes posible, tras una patología o cirugía cardiaca, la movilidad de todos los tejidos implicados directa e indirectamente en dicha disfunción, para aliviar y mejorar el esfuerzo del corazón en cada latido, aliviar el dolor y la limitación de la movilidad, y prevenir las posibles secuelas en la postura. 

Un Osteópata debe tener un nivel de conocimientos suficientes para conocer el origen, desarrollo y transcurso (incluidas las técnicas quirúrgicas que se puedan emplear) de cualquier patología relacionada, en este caso con las cardiopatías congénitas. 

El tacto, necesario para el tratamiento osteopático, es suave y nunca se realizan técnicas bruscas ni “irritativas” para el sujeto, siendo aún más suave en los bebés. 

La reacciones suelen ser importantes y encaminadas al equilibrio de todos estos tejidos; los cambios son notables desde el primer día, aunque se busca un trabajo de autoajuste automático del cuerpo en días posteriores a las sesiones, a medio plazo. 

Es posible combinar la Osteopatía con otras terapias manuales (RPG, terapia miofascial, movilizaciones neuromeníngeas), según los Osteópatas, que poseen la formación especializada para ello, lo consideren oportuno, valorando así cada caso particularmente, según la edad y el tiempo que lleven las compensaciones ya instauradas, siempre desde una formación amplia y rigurosa. 


Conclusiones

  • La osteopatía es un método diagnóstico y de tratamiento manual.


  • Se basa en la búsqueda de restricciones en la movilidad normal de los tejidos.


  • La meta del tratamiento es restaurar la movilidad y la función.


  • El tratamiento no va dirigido a zonas concretas sino al cuerpo completo, atendiendo a las relaciones de las diferentes partes entre sí.


  • Por su concepto holístico (concepción global del cuerpo) y los resultados obtenidos en muy pocas sesiones, la Osteopatía supone uno de los tratamientos más eficaces con una creciente difusión entre los profesionales sanitarios, así como en la población.


Autores:
Trinidad Martínez Florindo 


Eva Rodríguez Carrascosa 

Ignacio Rodríguez Morales 

Antonia López Hervás



viernes, 1 de marzo de 2019

Osteopatía en niños/as

Osteopatía en bebés


           A continuación les hablaremos acerca de todo lo relacionado con la osteopatía en bebés, solamente con estos pequeños, ya que más adelante le dedicaremos una entrada a la osteopatía en niños/as.

        La osteopatía, que data del siglo XIX, es una terapia holística que pretende devolver la movilidad a cualquier tejido que presente una disfunción y que ésta repercuta en el buen funcionamiento del sistema músculo-esquelético, visceral, articular, vascular, nervioso y/o membranoso.  

            Es por esto y por la gran variedad de técnicas que se pueden utilizar, una gran parte de ellas de una suavidad extrema, que se puede aplicar en embarazadas, bebés y adultos de avanzada edad.




¿Qué hace un Osteópata la primera vez que ve a un bebé en nuestra consulta?


  En un ambiente agradable, con buena temperatura y permitiendo la lactancia materna o artificial en cualquier momento de la sesión si se estima oportuno se realiza la entrevista con los padres o tutores que acompañen al niño/a o bebé sobre aspectos determinantes como son:

    
Cómo fue el embarazo:

-         -  En qué posición uterina pasó la mayor parte de éste

-         -  Si se movía o no durante la gestación

-   - Qué parámetros y resultados obtuvo durante la gestación en las visitas-ecografías realizadas durante éste (aproximadamente)

-          - Sensaciones en el embarazo de la madre


      Relativos al parto:

-        - Cómo fue el trabajo del parto

-        - De cuántas semanas fue el parto

-Si hubo inducción o cesárea, uso o no de epidural

-          - Si hubo instrumentalización (fórceps, ventosa, etc.) o no

-         -  El tiempo de trabajo aproximado de la dilatación y del expulsivo

-         -  Otros aspectos (test de Apgar, si hubo meconio o no, etc.)

-         -  Sensaciones de la madre durante el parto

Cómo se encuentra el bebé:

-          - Actitud general (tranquilo, inquieto, tipo y frecuencia del llanto)

-          - Cómo descansa (tiempo de sueño, si es agitado o no, etc.)

-          - Cómo es la lactancia (cómo succiona, posición al mamar, frecuencia de tomas, etc.)

-         -  Cómo son las “cacas” y el pipi

-          - Cuál es su postura predominante (de la cabeza y resto del cuerpo)

-       - A medida que son bebés de más edad, como va el desarrollo neuromotor, según en qué fase se encuentre (volteos, posturas de sentido, glúteo), cómo los realiza, asimetrías,etc

A los Osteópatas nos interesa mucho tanto el aspecto emocional (inestabilidad, llanto) como el visceral (estreñimiento o no, etc.) y observaremos sobremanera en la exploración la asimetría postural y la movilidad de los tejidos al palparlos.

      Una vez realizada la anamnesis (entrevista) y recopilada toda la información de interés (si existe alguna prueba médica nos interesa su contenido) pasaremos a la exploración.

      Según la edad del bebé realizaremos la inspección ocular en la camilla (a los más mayorcitos los observaremos al ponerse de pie, caminar e incluso cómo saltan o corren.

 Después exploraremos manualmente la capacidad de moverse de los tejidos desde el plano más superficial (fascias superficiales) hasta planos más profundos.

      Zonas de especial interés son:

Pies (articulaciones retro-pie y ante-pie)


-Tibias (si existe tibia vara o son asimétricas)

-   - Caderas (realizaremos maniobras exploratorias para cerciorarnos si existe o no sospecha de una posible displasia de cadera).

-   - Observaremos con gran detenimiento si existe asimetría en miembros inferiores, pliegues inguinales y glúteos, caderas, posición femoral ...
         - Tronco y miembros superiores

-      -   Posición cuello y cabeza ( existe una especial observación a la musculatura del cuello por existencia o no de posible tortícolis   y/o tendencia a colocar o imponer una posición mantenida de apoyo sobre  una parte de la cabeza o  con giro mantenido cuello lo que conllevaría consecuencias como plagiocefalias u otras disfunciones craneales )

-        - Palparemos con especial interés la zona abdominal para ver si existe poca movilidad o retracciones que justifiquen problemas viscerales tales como el estreñimiento o cólicos.

También comprobaremos que el movimiento a nivel craneal sea correcto,  sobre todo simétrico.

 La tensión o hipomovilidad a nivel membranoso (duramadre) justifica, en un porcentaje muy alto en la clínica, y en  un gran número de casos, la tendencia a la hiperexcitabilidad del niño y la disfunción a nivel digestiva.

Cólicos del lactante y estreñimientos en bebés pueden estar justificados por una compresión, a nivel del agujero rasgado posterior, del X par craneal (encargado, entre otras cosas de que funcionen correctamente y de forma equilibrada las vísceras) e incluso a veces, esta compresión favorece la imposibilidad de realizar periodos de sueño más largos tan necesarios para un correcto desarrollo del bebé.

Realizaremos al mismo tiempo las maniobras para corregir dichas disfunciones y la re-evaluación de éstas para comprobar que existe una mayor movilidad y simetría.

Es posible en muchos casos “instruir” a los padres en la realización de alguna técnica sencilla para reforzar el tratamiento realizado en consulta, siempre que sea fácil de realizar y no conlleve ningún riesgo para el bebé.

Todas son técnicas suaves, indoloras y sin efectos secundarios negativos, por lo que no existe ningún peligro para el bebé (ver siguiente apartado: ¿somos de fiar los Osteópatas?).

En nuestra consulta es posible realizar parte del tratamiento durante la toma en caso de lactancia materna y en algún caso durante la toma de biberón (incluso a veces nos revela como realiza la succión el bebé, si es correcta o no, si el bebé hipersolicita de forma importante a nivel fascial en algún otra zona del cuello, mandíbula, etc.).

Según el caso se citará al bebé en unas semanas y se re-evalúa de nuevo, tanto los signos vegetativos (disminución de cólicos, sueño,  número deposiciones por día etc.) como del aparato locomotor (asimetrías craneales, de extremidades, caderas, pies, etc.).

Tras esta segunda visita se plantea el plan de tratamiento apoyado o no en el domicilio por los padres o tutores.


Preguntas frecuentes

 


¿Es de fiar un Osteópata?



La realidad actualmente es la siguiente: los Osteópatas que más formación académica tenemos  sobre Osteopatía Infantil somos los titulados universitarios en Fisioterapia (4 años universidad) que hemos cursado post-grado en Especialización Manual Osteopática (6 años, 5 actualmente) en la Escuela española que más reconocimiento tiene a nivel europeo, la Escuela de Osteopatía de Madrid.

Cada vez existen más publicaciones y artículos que demuestran la eficacia o validez de técnicas o test Osteopáticos con el método científico.

            Es necesario estar bien informado para opinar al respecto. Es necesario que el terapeuta Osteópata esté bien formado y que demuestre la seriedad y validez de sus conocimientos con resultados en la práctica clínica.

            Los Fisioterapeutas y Osteópatas que llevamos más años de experiencia en Osteopatía infantil tenemos una amplia base de datos que demuestran la eficacia del tratamiento.

            No es la panacea, ninguna terapia lo es. Pero en esta consulta opinamos tras 21 años de experiencia que, es recomendable en cualquier caso que sea posible comenzar siempre con el uso de terapias menos cruentas hasta que , en caso de no haber resultados en un plazo corto de tiempo se utilicen las más cruentas o con más efectos secundarios (incluida la medicación).




¿Existen efectos secundarios graves?


            Cuando las técnicas Osteopáticas son ejecutadas de manera correcta, siempre por un Osteópata bien formado, NO EXISTE ningún efecto secundario indeseable ni grave.

¿Qué puede pasar después de una sesión Osteopática?


            La Osteopatía ayuda al cuerpo a reequilibrarse. Es por esto que en un gran número de ocasiones se estimule los mecanismos de autorregulación, por lo que puede haber un efecto pasajero de parasimpaticotonía o relajación profunda.

           

La mayoría de los  niños, tras la sesión osteopática están más relajados o incluso somnolientos, hacen más caca (los estreñidos)… Sin embargo, en otras ocasiones no se observa este hecho y el bebé está completamente normal en cuanto a reacciones vegetativas de este tipo.

¿Cuánto dura una sesión? ¿Cuántas sesiones se necesitan?

         La sesión en nuestra consulta dura aproximadamente una hora. El número de sesiones se determina en función de la evolución del niño en las primeras sesiones, de los síntomas por los que consulta (una plagiocefalia hay que vigilarla durante los dos primeros años, sin embargo hay cólicos y estreñimientos que se resuelven en 2 o 3 sesiones). 

  El tiempo entre sesiones también dependerá de la gravedad del síntoma y de la colaboración de los padres o tutores.
            
  Al ser una revisión tan completa de todos los tejidos, se recomienda visitar el Osteópata una vez justo después del nacimiento (con pocas semanas) y en caso de observar y tratar asimetrías estructurales en los picos de crecimiento.

           
  Si existen actitudes escolióticas o escoliosis estructuradas de importancia habrá que llevar un seguimiento apoyado en técnicas fisioterapeutas de reeducación (RPG, Schrotch,etc).